Jobs Adieu

Jobs y su sonrisa condescendiente

Había escondido este mensaje del mundo, como un obituario para una celebridad, arrumbado en un cajón de la bodega del noticiero. Pero, en este caso, era para el momento en que Steve Jobs dejara las riendas de Apple.

Sé que es algo mórbido de mi parte; el hombre no ha muerto. Pero no puedo parar de notar que estoy respondiendo a las noticias de la misma manera a como reacciono a la muerte de un familiar: adormilado, aparentemente indiferente, sin saber qué sentir, con un toque de melancolía.

La figura de Jobs durante mi vida maquera siempre ha sido marinada de un sentimiento agridulce. La introducción de cualquiera de sus productos y/o ideas, trae consigo a un conjunto de derrotas y victorias en el mercado. Se odia y se ama a sus productos en lo que me parece ser una razón balanceada. Y siento que todo esto se debe a que la compañía, en gran medida, es él. No sólo en ser la “cara” de ésta, pero en su carácter y sensibilidad.

Apple parece ser arrogante y hasta condescendiente para con sus usuarios, y más aún hacia aquellos que no viven en su ecosistema. Y, pues, sinceramente, eso es Jobs: el chamaco que cree que sabe más que tú, y que, tras los años, uno detesta admitir que tenía la razón.

Cuando lo veo en el escenario presentando una nueva variación del iPod, hay veces que me gustaría darle un puñetazo en la cara para quitarle esa sonrisa de “créeme, esta es la mejor manera de hacer las cosas”. Y habrán aquellos que, irónicamente, al querer pensar diferente, quieren sobre-Jobsear a Jobs. Pero para el resto, esa “mejor manera” resulta satisfactoria y más práctica que sus antecesores. Interesantemente, Jobs instauró esa misma filosofía en la administración de Apple cuando regresó en 1996, y, con todas las agallas del mundo, impuso una “mejor manera” de hacer las cosas. Y, a la larga, podemos ver que también resultó ser satisfactoria.

Independientemente de la opinión que tengo del señor, sé que lo extrañaré. Sus presentaciones, a pesar de la condescendencia que sangraban, siguen siendo un claro ejemplo de manejo de público y la artesanía de vender. Más aún, cuando se comprende que la raíz de la maestría de dicha artesanía es que Steve sigue siendo un usuario como la mayoría de nosotros… nada más un poco mejor.

Una respuesta

  1. Steve Jobs deja su compañía en lo más alto y con un importante legado

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: